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APORTES DE LOS GRUPOS ÉTNICOS AL DESARROLLO Y A LA CONSTRUCCIÓN DE UN PAÍS SOSTENIBLE Y EN PAZ

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    fundaciongerminarf
  • 9 nov 2022
  • 9 min de lectura

Los grupos étnicos históricamente han movilizado el activismo en todas sus modalidades y a través de las fronteras con el fin de romper el racismo estructural que ha profundizado la violencia desproporcionada en su contra, fenómeno que ha generado un efecto bomerang en la comunidad internacional y movilización de la agenda política interna. Lo anterior se ve materializado con el logro de los artículos 7 y 13 de la Constitución; así como el Capítulo Étnico en el Acuerdo de paz y el desarrollo del volumen del informe que hace unas semanas publicó la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad “Resistir no es aguantar”.


Teniendo en cuenta lo anterior, en el informe se puede ver por qué es necesario repensarse el concepto de desarrollo en el país. Pues, la Comisión de la Verdad muestra a partir de la identificación de 17 macro territorios étnicos[1] del conflicto armado la invisibilización y el menoscabo de la diversidad étnica y cultural por el interés principal en las riquezas del suelo y el subsuelo que no permiten que en el país se pueda avanzar hacia una Colombia sostenible y en paz. (Comision de la Verdad, 2022) Em este sentido, para aterrizar este hallazgo es necesario abordar los conceptos de racismo estructural, buen vivir y desarrollo.


Para comprender el concepto de racismo estructural es pertinente mencionar el concepto de Frantz Fanon sobre “la línea entre el ser y no ser”; así como el concepto de Aurora Vergara de “Territorios y cuerpos vaciados”. Por un lado, la línea entre el ser y no ser hace referencia al desconocimiento de la humanidad de las personas negras, afrocolombianas, raizales, palenqueras e indígenas que se instaló y normalizó durante el colonialismo y todo el periodo de la trata trasatlántica hasta nuestros días. (Grosfoguel, 2012)Lo cual se evidencia en los rasgos y comportamiento de herencia colonial que aún perviven en la exclusión institucional, en las aulas de clase y en la sociedad en general.


Asimismo, lo anterior se demuestra en prácticas de guerra como la marcación del cuerpo de la mujer negra desde tiempos coloniales como un objeto, que es una práctica que aún sigue en el conflicto armado. (Comisión de la Verdad , 2022) De igual manera, en el caso del Pueblo Gitano la persecución histórica por la erradicación de su cultura nómada en Europa; también se reprodujo en el conflicto armado “mientras desarrollaban rutas de itinerancia para el comercio informal, el trabajo en los trapiches y las prácticas de reproducción cultural, conservación y transmisión intergeneracional” (Comisión de la Verdad , 2022, pág. 541)- y en el caso Indígena, en el caso de los pueblos indígenas donde como muy bien lo mencionaba el Comisionado Leyner Palacios se han presentado prácticas de exterminio al punto que hay pueblos donde solo queda viva una persona. (Comisión de la verdad, 2022)


Por otro, en el paradigma de cuerpos y territorios vaciados de la Doctora Aurora Vergara se refleja cómo se vacía el contenido que tienen los cuerpos y los territorios por causa del prejuicio. (Figueroa, 2014) Así las cosas, a partir de la visión del desarrollo como equiparable únicamente al crecimiento económico se produce la idea de lo “civilizado y lo no civilizado” “primer mundo y tercer mundo.


En ese orden de ideas, se han planteado fórmulas asistencialistas y medidas económicas que en vez de reducir la pobreza aumentan la desigualdad y donde se excluyen las realidades, conocimientos y voces desde lo pluriétnico y multicultural. (Stiglitz, 2008; Escobar,2006). Teniendo en cuenta lo anterior, se puede ver como estas visiones de desarrollo se ven reflejadas en las realidades de los territorios donde se encuentran las comunidades negras, afrocolombianas, raizales, palenqueras y los pueblos indígenas, lo cual desconoce de plano los mandatos constitucionales contenidos artículo 7 y 13 de la Constitución Política.


Según cifras del DANE sobre NBI, mientras que el promedio nacional de NBI es de 14.28% el de los departamentos del Pacífico como Chocó (65.51%), Cauca (18.1%), Valle del Cauca (6.25%), Nariño ( 21.98%). Si bien en el Valle del Cauca el promedio es más bajo que el promedio nacional, en el caso de la ciudad de Buenaventura donde se encuentra el puerto principal del país y donde el porcentaje de población afrodescendiente es de más de 80%; el porcentaje de NBI es de (16.55%) a pesar de que en el puerto de esta ciudad en el año 2013 se tuvieron ingresos de 1.670 millones de dólares.


De igual manera, en el municipio de Mahates donde se encuentra la población palenquera el porcentaje de NBI es de 53.8%; mientras el departamento del cual hace parte es de 26.73% y su vecino municipio de Cartagena y en el caso de San Andrés, Providencia y Santa Catalina en la cabecera municipal es de (19.82%). Así las cosas, estos indicadores evidencian la desatención estatal en los territorios de las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras lo cual demanda la necesidad de reforzar el activismo.


Es así como en la teoría postestructuralista surge la idea del posdesarrollo donde el desarrollo entendido desde “occidente” ya no sería el punto central para la organización de la sociedad, sino que se revalorizarían las tradiciones culturales y la vida desde una visión cultural y ecológicamente sostenible, multiplicando los centros y formas de conocimiento alternativo de quienes son los sujetos de sus propios desarrollos. (Escobar, 2006)


Estas tensiones entorno a las visiones del desarrollo se observan con el hallazgo de la Comisión de la verdad sobre los 17 macro territorios donde las economías legales e ilegales están ligadas con el conflicto armado y el despojo de las comunidades y pueblos étnicos. Sin embargo, su visión del Buen Vivir y la resistencia frente a la sostenibilidad en el territorio son de los mayores aportes a la construcción de país desde el campo del activismo, los saberes, conocimientos y prácticas ancestrales, el arraigo cultural y formas propias de protección.


En primer lugar, las comunidades negras, afrocolombianas en el campo de la minería artesanal históricamente han desarrollado técnicas que permiten mayor sostenibilidad de los recursos mineros. Por un lado, mientras que en el marco del desarrollo de las técnicas de minería ancestral los mayores y las mayoras de los Consejos Comunitarios han transmitido la enseñanza de que, como bien lo menciona un líder del Consejo Comunitario de la Toma:


“Siempre es mejor una gotera y no el chorro de oro que usted no podría contener; las multinacionales dicen es que si ustedes trabajan toda una montaña podrían tener las toneladas de oro que hay en 7 años. Para nosotros la minería no es una actividad económica, es una actividad cultural” (Morris, 2014)


Asimismo, Francia Márquez refuerza que “es una forma de encontrarnos en comunidad y compartir, establecer principios de solidaridad, es lo que hace que hayamos pervivido durante 400 años y que nos veamos como familia a pesar de las situaciones difíciles” (Morris, 2014)


Por otro lado, en el departamento del Chocó se han realizado iniciativas como la de Oro Verde que ha sido retransmitida en otros departamentos. Esta es una iniciativa que surge desde los Consejos Comunitarios de Condoto y Tadó donde se extrae el oro sin químicos y se promueve las técnicas ancestrales. Asimismo, los mineros artesanales en municipios como Certeguí y la Unión Panamericana han realizado la actividad minera sin ningún tipo de químicos, utilizando plantas que contribuyen al proceso de separación de los minerales. (García; Cossio; Conto, 2017)


En segundo lugar, las Guardias Indígena y Cimarrona son parte de los mecanismos de protección y justicia desde las dinámicas propias de las comunidades negras, afrocolombianas, palenqueras e indígenas. En ese sentido, en un informe se ha reconocido a estas guardias como aliados para enfrentar intereses mineros que amenazan los territorios y los recursos naturales en el país. Asimismo, en la Guardia participan niños y niñas donde aprenden la importancia de los recursos naturales y la biodiversidad del territorio y cómo defenderlos de manera pacífica (Comisión Internamericana de Derechos Humanos , 2021; Comisión de la Verdad, 2022)


Finalmente, el activismo las comunidades y pueblos étnicos defienden el buen vivir. En ese sentido, a partir del activismo y la resistencia mediante herramientas jurídicas, de movilización social y el arte se ha defendido esta postura. Por un lado, la Sentencia T -622 de 2016,mediante la cual se reconoce al Río Atrato como Sujeto de Derechos fue fruto del activismo jurídico de los Consejos Comunitarios Mayor de la Organización Popular Campesina del Alto Atrato (Cocomopoca), el Consejo Comunitario Mayor de la Asociación Campesina Integral del Atrato (Cocomacia), la Asociación de Consejos Comunitarios del Bajo Atrato (Asocoba) y el Foro Inter-étnico Solidaridad Chocó (FISCH) con el acompañamiento del Centro de Estudios para la Justicia Social “Tierra Digna”.


Por otro, tenemos ejemplos como la movilización que la Vicepresidenta, Francia Márquez, lideró en el año 2014 con mujeres afrocolombianas, mineras artesanales del municipio de Suarez Cauca para detener la minería mecanizada y la megaminería que se materializó 271 concesiones mineras para explotación por parte de multinacionales.


Teniendo en cuenta lo anterior, se puede ver como las comunidades y pueblos étnicos han contribuido a la sostenibilidad ambiental mediante la resistencia y la construcción de medidas concretas desde el activismo; aunque pareciera que por momentos el activismo se quedara maniatado ante la frustración política de no ver materializado los sueños y aspiraciones que han quedado consignadas en la Constitución política, Tratados Internacionales ratificados por el Estado, la Ley y las Políticas Públicas cuya evaluación de resultados aún continúa siendo mediocre.


Es así como se hace necesario la construcción de políticas públicas a partir de las cuales estos aportes se materialicen en acciones concretas por parte del Estado en el marco de estos saberes y relacionamiento con el territorio desde una visión propia de lo que es el desarrollo. Los diálogos regionales se vislumbran como una oportunidad para corregir estas tensiones en cuanto a la visión de desarrollo centralista tradicional que se tiene en el país. Sin embargo, para que los resultados que esperan las comunidades y pueblos étnicos- y que contribuyen a la sostenibilidad ambiental y la paz anhelada en nuestro país- se materialicen es necesario tener en cuenta lo siguiente:

· La implementación del Capitulo étnico del acuerdo de paz aún no cuenta con un plan de acción con indicadores y línea de base que esté liderado institucionalmente por personas que ejercieron el activismo transnacional para su inclusión en el Acuerdo de Paz y para su materialización en los territorios.

· Este seguimiento lo han hecho de manera juiciosa los procesos organizativos que ejercieron ese activismo, pero mientras no haya incidencia real y efectiva desde todos los escenarios institucionales será difícil de implementar.

· Para que los diálogos regionales se vean materializados en acciones concretas en el Plan Nacional de Desarrollo, es necesario que la gobernanza de lo público se materialice en liderazgo institucional por parte de personas étnicas que entiendan y defiendan las diferentes visiones del desarrollo no solo desde el activismo sino desde lo público.

· Es necesario que el DANE como entidad rectora en la labor de realización de censos al igual que Planeación Nacional y las áreas de planeación de los entes territoriales asuman con rigor técnico procesos serios de caracterización de las comunidades y pueblos étnicos.

· Es necesario crear un Sistema Nacional de Estadísticas Afrocolombianas tal como lo planteó el Día Nacional de la Afrocolombianidad en la ciudad de Bogotá la Organización Cimarrón a través de petición en Change.org que fue entregado

[1] Los pueblos étnicos tienen una relación especial e integral con los territorios, sin embargo, durante el conflicto armado sus territorios y sus vidas fueron afectados por la presencia y accionar de los grupos armados quienes usaron estos territorios como zonas de retaguardia, corredores de tránsito e imposición de economías de guerra. La Comisión encontró que existen 17 macro territorios étnicos en los que los grupos armados se disputan las rentas para el desarrollo de economías legales e ilegales, los cuales ha denominado "corredores" (CEV, 2022)


LUSIMAR ASPRILLA MORALES

Coordinadora de Alianzas Estratégicas


Bibliografía

Comisión de la Verdad . (2022). Capítulo Étnico.Resistir no es aguantar, Violencias y daños contra los pueblos étnicos en Colombia. Bogotá D.C.

Comisión de la verdad. (2 de Agosto de 2022). Entrega del Capítulo Étnico del Informe Final. Bogotá.

Comisión de la Verdad. (Agsoto de 2022). Legado Comisión de la Verdad. Obtenido de https://www.comisiondelaverdad.co/corredores-estrategicos

Comisión Internamericana de Derechos Humanos . (2021). Derecho a la libre determinación y de los pueblos indígenas y tribales . Washington: OEA.

Comisión de la Verdad (Agosto de 2022). Serie Pueblos Étnicos, territorios y paz. Bogotá.

Escobar, Arturo (2005) El “postdesarrollo” como concepto y práctica social. En Daniel Mato (coord.), Políticas de economía, ambiente y sociedad en tiempos de globalización. Caracas: Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, Universidad Central de Venezuela, pp. 17-31.


Figueroa, A. V. (2014). Cuerpos y territorios vaciados ¿en qué consiste el paragigma de la diferencia? ¿Cómo pensamos la diferencia? CS , 38-60.

Grosfoguel, R. (2012). El concepto de racismo en Michael Foucault y Frantz Fanon ¿Teorizar entre la zona del ser o desde el no ser . Tabula Rasa , 95.

Morris, H. (Dirección). (2014). El Oro para Suárez - Mineros Ancestrales en Resistencia - Con Francia Márquez y Lisifrey Ararat. [Película]. Obtenido de https://www.youtube.com/watch?v=2M4HHIcd8dk

Sañudo, María Fernanda, Julieta Quiñones, Aída, Copete, Juan David, Díaz, Juan Ricardo, Vargas, Nicolás, & Cáceres, Alirio. (2016). Extractivismo, conflictos y defensa del territorio: el caso del corregimiento de La Toma (Cauca, Colombia). Desafíos, 28(2), 367-409. https://doi.org/http://dx.doi.Org/10.12804/desafios28.2.2016.10

Stiglitz, J. (2008). Development Theory and Policy. The World development report, 139-151.


 
 
 

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